Bacterias que caminan valiéndose de sus apéndices


Foto: UCLAMuchas infecciones resistentes a los fármacos son el resultado de biopelículas bacterianas, acumulaciones estructuradas de bacterias que viven en las superficies, y que son extremadamente resistentes a tensiones medioambientales.

Estas biopelículas afectan a la salud humana de muchas maneras. La fibrosis quística, por ejemplo, es una enfermedad en la que los pacientes mueren por infecciones de biopelículas bacterianas de las vías respiratorias, resistentes hasta a los antibióticos más potentes.

Ahora, un equipo de investigadores ha descubierto que durante las etapas iniciales de la formación de biopelículas, las bacterias pueden desplazarse de un modo comparable a caminar, como parte de su adaptación a una superficie.

Las bacterias existen en dos estados fisiológicos: el de cuando cada individuo vive de modo solitario e independiente, y el de cuando está integrado en la biopelícula de una superficie, una comunidad densa y estructurada de células que se rigen por su propia "sociología".

Las bacterias en las biopelículas son fenotípicamente diferentes de las que viven de modo solitario e independiente, a pesar de que son genómicamente idénticas. En otras palabras, como parte de su adaptación a una superficie y a integrarse en una comunidad, diferentes genes son activados o desactivados en las bacterias de las biopelículas, resultando ello en un comportamiento drásticamente diferente.

En el estudio, Gerard Wong, profesor de bioingeniería en la UCLA (Universidad de California en Los Ángeles), y su grupo de investigación, han logrado describir la nueva y llamativa adaptación a superficies, el mecanismo para "caminar". Observaron este curioso mecanismo en la Pseudomonas aeruginosa, una bacteria patógena capaz de formar biopelículas, y que es en parte responsable de las infecciones letales en la fibrosis quística.

Unos apéndices que funcionan como análogos de las piernas, son los que hacen posible este desplazamiento comparable a caminar, permitiendo a las P. aeruginosa moverse con trayectorias optimizadas para la exploración de la superficie, y en una postura que podría definirse como "erguida, en pie". Gracias a esta mejor movilidad, se alimentan con mayor eficiencia. La orientación vertical es también el primer paso para que la bacteria se desprenda de una superficie.

Comentarios